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La elección de compañía de transporte escolar y, consecuentemente, de chófer es una cuestión altamente delicada. Al conductor de un autocar escolar hay que exigirle los máximos requisitos de confiabilidad, habilidad y responsabilidad. Las compañías de transporte han de realizar las pruebas psicológicas y técnicas más exigentes a los conductores que contratan por el bien de los pasajeros que serán transportados así como por el buen devenir de la empresa de transportes. Así pues, cualquiera no puede conducir un autobús escolar. Aquél que vaya a hacerlo tiene que reunir ciertas virtudes. En Etrambús creemos que éstas son las más relevantes:

Experimentado

Sería muy aventurado e incluso temerario dejar a un conductor novel a los mandos de un transporte escolar. Todos sabemos que la experticia en la conducción requiere un aprendizaje acumulativo, ya que ciertos procesos cognitivos y conductuales han de automatizarse hasta el punto de hacerse inconscientes. Sólo en este momento, la mayoría de las capacidades cognitivas del conductor podrán centrarse en las eventualidades de la conducción pudiendo prestar la máxima atención a la seguridad de sus pasajeros.

0% alcohol

El conductor de un autobús escolar no ha de haber dado signo alguno en el pasado de consumo de alcohol en horas de trabajo. Esto sólo podrá haberse comprobado cuando haya pasado cierto tiempo empleado en la compañía. Es, pues, requisito ineludible que el conductor de transporte escolar goce de la plena confianza de la gerencia de la empresa de transportes tanto por sus capacidades técnicas como por sus virtudes morales.

Conductor prudente vale por dos

El chófer ha de ser prudente en todos los casos que puedan llegar a planteársele en un escenario de transporte escolar. Éste ha de ser plenamente consciente de la responsabilidad que tiene entre manos. Por ello, es debido que se le recuerde convenientemente la responsabilidad que conlleva su profesión sin llegar al extremo de provocarle inseguridad en el ejercicio de sus funciones.

Hábil al volante

La conducción de transporte escolar suele realizarse en el interior de los núcleos urbanos por lo que el conductor ha de ser virtuoso en el manejo de los mandos del autobús escolar. No ha de ser inseguro ante la exigencia de tener que maniobrar en calles estrechas ni, como suele ser habitual, en entornos escolares en horario de salida, ni atestados de peatones.

Una sonrisa vale más que mil palabras

El chófer del autobús escolar ha de sentirse a gusto entre el colectivo de chavales. Ha de ser afable pero no permisivo pues los niños habitualmente suelen excederse en sus confianzas, y no es extraño que puedan llegar a desmadrarse en el interior del vehículo haciendo perder la atención su conductor. Por lo tanto, un buen chófer de transporte escolar ha de ser firme sin llegar a ser estirado ni excesivamente autoritario.

Debido a las particularidades del pasaje que se transporta, la conducción de transporte escolar es un desempeño delicado. Hemos repasado todas las virtudes que han de condecorar al buen chófer de un autocar escolar. Así que ya no tiene excusas para poder exigirlas. Contrate la máxima confiabilidad para el transporte de sus niños. Confíe en conductores experimentados y empresas de alquiler de autobuses en Madrid de largo recorrido y con un buen saber hacer en la contratación de su plantilla de conductores.